Hay herramientas eléctricas que nunca deberías comprar para uso doméstico: el martillo demoledor, la fresadora de suelos, la lijadora de banda industrial y la cortadora de baldosas son las más claras. Son caras, ocupan mucho espacio y las usarás una o dos veces en tu vida. Alquilarlas sale entre 30 y 80€ al día — una fracción del precio de compra — y sin el problema del almacenamiento ni el mantenimiento.
El criterio para decidir: alquilar vs comprar
La regla es simple: si vas a usar la herramienta menos de 10 veces en su vida útil, alquilar sale más barato. Si la vas a usar más de 10 veces, comprar empieza a compensar. Pero hay excepciones: herramientas que son tan voluminosas o tan especializadas que simplemente no tienen sentido en un taller doméstico, aunque las uses con frecuencia relativa.
La segunda variable es el coste de almacenamiento. Una cortadora de baldosas profesional ocupa el espacio de una nevera. Un martillo demoledor pesa 12 kg y necesita sitio propio. Si vives en un piso sin garaje, ese coste de espacio es real y hay que contarlo.
Los puntos de alquiler más extendidos en España son Leroy Merlin, Bricomart, Ferrokey y las empresas locales de alquiler de maquinaria. La mayoría entregan limpias y con revisión, y se hace cargo del seguro si algo falla mecánicamente.
Martillo demoledor: alquilar siempre
El martillo demoledor (o martillo rompedor) es la herramienta que más claramente conviene alquilar. Precio de compra de un modelo profesional: entre 200 y 800€. Precio de alquiler: 35-55€ al día en Leroy Merlin. Y la realidad es que lo vas a usar en una reforma de baño, quizás en otra, y nunca más.
Los modelos que se alquilan suelen ser de 1.100-1.500W con función SDS-MAX, como el Bosch GSH 11 E (~€650 compra) o el Makita HM1203C (~€750 compra). En alquiler, esos mismos equipos o equivalentes salen por 40-50€/día con consumibles incluidos.
Además, el martillo demoledor es pesado (entre 8 y 15 kg), vibra intensamente y requiere EPIs específicos (antivibraciones, protección auditiva). Si lo usas una vez cada cinco años, no tiene ningún sentido tenerlo en casa.
Fresadora de suelos: precio de compra prohibitivo
La fresadora de suelos (o escarificadora) sirve para eliminar capas de pintura, adhesivos, resinas o irregularidades del suelo antes de aplicar un nuevo revestimiento. Es imprescindible para reformas de suelo serias, pero su precio de compra parte de los 400€ para modelos mediocres y sube rápidamente a 1.000-3.000€ para equipos profesionales.
El alquiler sale por 60-90€ al día en empresas especializadas. Para una reforma de suelo estándar (40-60 m²), necesitas entre medio día y un día completo de trabajo. Resultado: pagas 60-90€ en lugar de 1.000€ por una herramienta que después no sabes dónde guardar.
Lo mismo aplica a la pulidora de suelos industrial: si quieres pulir un suelo de terrazo o mármol que lleva décadas sin tratamiento, la pulidora de alquiler con los discos adecuados hace el trabajo en pocas horas por un precio razonable.
Lijadora de banda industrial: potencia que no necesitas en casa
La lijadora de banda de mano que se vende en bricocentros (tipo Black+Decker KA86 (~€45)) es una herramienta razonable para trabajos domésticos. Pero hay situaciones — lijar un suelo de parquet completo, decapar una puerta de madera maciza muy deteriorada, preparar tablones grandes para barnizar — donde esa potencia es claramente insuficiente.
Las lijadoras de banda industriales de 750-1.200W, con bandas anchas de 75-100 mm, quitan material mucho más rápido y de manera más uniforme. Precio de compra: 150-400€ para modelos decentes. Precio de alquiler: 20-35€ al día.
Para lijar suelos de parquet existe además la lijadora de suelos autopropulsada, que se alquila por 50-80€/día y que hace en 3 horas lo que con una lijadora doméstica llevaría días. Si tienes que lijar más de 20 m² de suelo de madera, el alquiler de la lijadora industrial es obligatorio.
Cortadora de baldosas: depende de la cantidad
Esta es la más matizable de la lista. Una cortadora de baldosas de disco (no el cortador manual de palanca) es imprescindible para cortar cerámica de gran formato, cortes en curva o materiales duros como el gres porcelánico. El precio de compra de una cortadora eléctrica con mesa y guía de calidad parte de los 150€ y sube hasta 500-800€ para modelos con disco de agua.
El alquiler sale por 30-50€ al día. Si estás alicatando un baño o una cocina (proyecto de uno o dos días), el alquiler compensa claramente. Si eres de los que regresan cada año y hacen reformas de pavimento habitualmente, comprar una cortadora de rango medio como la Rubi TZ-1300 (~€280) puede amortizarse en dos o tres proyectos.
La cortadora de baldosas también es voluminosa y pesada. Si no tienes espacio para guardarla entre proyectos, el alquiler sigue siendo la mejor opción aunque la uses varias veces al año.
Herramientas que sí merece la pena comprar aunque sean caras
No todo conviene alquilar. Hay herramientas que aunque tienen un precio de entrada alto, se amortizan rápidamente porque las usas con frecuencia en proyectos pequeños y variados:
- Taladro percutor inalámbrico 18V: se usa en prácticamente cualquier proyecto. Comprar compensa desde el primer uso.
- Sierra de calar: herramienta polivalente para madera, plástico y metal. Precio razonable (50-120€) y uso frecuente.
- Lijadora orbital: para acabados en madera y muebles, uso habitual y precio bajo (30-80€).
- Multiherramienta oscilante: pequeña, barata (40-90€) y con decenas de usos distintos. No tiene sentido alquilarla.
La frontera entre alquilar y comprar está en la combinación de precio, frecuencia de uso y espacio de almacenamiento. Para la mayoría de personas que hacen bricolaje doméstico ocasional, las herramientas grandes y especializadas son siempre mejor en alquiler.